miércoles, 30 de mayo de 2012

Inalcanzable, Incomprensible, Infinito

No tenía ganas de bailar. Arreglarme era solo contribuir con esa mentira que llevaba días torturándome. Que en la vida se va a fijar en ti y en tus cambios de personalidad. 
Mentir otra noche más, fingiendo que esa sonrisa es la mía y no la que ensayo por las noches en el espejo, antes de que los sueños me hagan vivir la realidad, huir de esa vida vacía, de antes de humo y conversaciones banales.


En un día como hoy las mujeres de diecisiete años bailan hasta que le sangran los tacones y beben hasta olvidar su propia existencia.
Es lo que recuerdo hasta que fui a pedir esa ultima copa amarga, o lo que mi mente ha inventado para que esta historia concuerde, porque tú y yo sabemos que no es más que un bucle infinito de estupideces lo que nos envuelve a ambos.


En mi mente hay escalofríos que absurdamente recorren todo mi cuerpo como si de un juego de vudú se tratase. Vuelta a caer del infinito al infierno pero esta vez, caigo sola.
La caída es complicada, aun no he aprendido a volar y ahora poco a poco se encienden los parabrisas automáticos en mis ojos. Algo me dice que estamos inmersos en un fin de nada, en un sueño inalcanzable, quizás una pesadilla incomprensible o puede que un amor infinito

No hay comentarios:

Publicar un comentario