jueves, 29 de julio de 2010

Un sofá, una perra, dos labios y un fin de semana por delante.

Todos sabemos perfectamente lo que nos conviene y lo que no. En ese momento sabia que nada de lo que hacia me convenía para nada.

Llegamos a tu casa, después de haber ido a comprar el helado de fresa más grande que hubiera visto jamás.
Al abrir la puerta tu perrita se acercó a saludar, extrañada me miró de arriba abajo.No sabia quien era, jamás me había visto, pero supongo que tendría la impresión de que no seria la ultima vez que lo haría.

Entramos en tu casa.En la entrada había un espejo redondo con un posit amarillo en el que se podía leer:
-Cariño papa las gemelas y yo nos hemos ido al piso de la playa todo el fin de semana, te hemos dejado comida y dinero en el cenicero. Saca a Cookie a pasear y ten cuidado. Besos mama.

Ese simple papelito amarillo fosforito significaría demasiadas cosas, de las cuales tres se me pasaron por la cabeza.
La primera era que estábamos los dos solos en esa inmensa casa blanca, la segunda, que sus padres no volverían asta el domingo y aun era viernes por la tarde, y la tercera no estaba completamente segura de ella pero.. me estaba empezando a enamorar de sus enormes ojos color aceituna y de aquel cabello oscuro que tanto me gustaba.

Después de que leyeses lo que te había dejado escrito tu madre me mirastes y con una rebosante sonrrisa me preguntastes que queria que hiciésemos los dos.
-Está bien, no te haré más preguntas tontas supongo que harás lo de siempre, encogerte de hombros.
Así hice, encogerme de hombros.Era una mania que me pegó mi mejor amiga, y siempre lo hacia cuando estaba nerviosa e insegura de algo.

-Tiremonos en el sofá a no hacer nada. Propusistes.
Aquel sofa era el sofá más bonito que jamás pudiese haber visto.
Era de color canela, a conjunto con los muebles, tenia dos cojines cuadrados de un tono más claro a cada esquina.
Cuando nos sentamos, lo hicimos cada uno en un lado. Sin pensarlo varias veces comencé a acercarme a tu lado, y me daba la impresión de que tu hacias lo mismo,hasta que acabamos uno pegado al otro.
-¡Valla! explamastes, ¿como he podido llegar hasta tan cerca tuya?.Me mirastes y sonrreí.
Nos quedamos por un momento en silencio hasta que tu mano rozó la mia. Te miré, me mirastes y realmente nose que ocurrió allí, solo sé que comenzastes a acercar tu boca junto a la mia, hasta que,en cuestión de segundos, tus labios comenzaron a besar a los mios.¡Dios!, ¿Qué estaba haciendo?, ahora mismo debería estar en mi casa, estudiando el examen de la academia de francés que tenia el lunes,¿Qué hacia en su casa sola con el y con su perra?...

Realmente, en ese momento me dije ami mi misma
-Carolina, deja tus dudas a un lado por un momento y sé feliz treinta segundos de tu vida.
No duró más que eso, treinta segundos, de los cuales nada bueno podria traer.
Cuando ese beso acabó, llegaron otros, y otros, y otros muchos, cada vez más intensos y acompañados de ``Te quieros´´ susurrados al oido.
Sin darnos cuenta habia caido ya la noche, y mamá me esperaba en casa.
-Tengo que irme, es demasiado tarte, mamá estará preocupada
-Quedate. Mañana te acompañaré a tu casa después de desayunar.
No, era posible lo que acababa de escuchar, me acababa de invitar a quedarme a dormir en su casa. No me lo pensé dos veces, y cogí el movil del suelo.
-¿Mamá?..Si, mira..esque..estoy con Amanda en su casa viendo una película y su madre me habia dicho que me quede a dormir..y bueno..,
Cuando colgué el teléfono lo volví a soltar donde estaba, me giré a ti, y sonrreí.
-Me quedaré, pero mañana prometeme que me acompañarás a casa
-Lo prometo.Respondistes.

Después de aquellas palabras no volvimos a mencionar ninguna, solo sé que acabamos durmiendo abrazados en la misma cama, juntos, toda una noche sin nadie que nos molestase.
Era una bonita noche, bueno, mejor dicho era nuesta bonita noche.

2 comentarios:

  1. Amo tus textos,te sigo diariamente.Este es mi preferido :)
    No pares de escribir, lo haces genial.

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