jueves, 15 de julio de 2010

Piscina, cesped, un bonito lugar para esconderse y amor, mucho amor

Al estar tumbados en aquel lugar el tiempo pasaba mucho más lento que de costumbre, acerqué mi cara a tu boca y comencé a besarte, justo entonces pude comprender lo tantísimo que te quería.
Pasaron los minutos, y después de estos las horas y seguíamos sin movernos ni un solo milímetro.
Luego dejamos los besos a un lado por un rato y mientras yo me mantenía con los ojos cerrados me susurraste al oido todo lo que en ese momento pensabas.Pensabas en un futuro, un futuro a mi lado.
En aquel momento comencé a soñar con tus palabras.Era una situación a la que yo no estaba acostumbrada, dormíamos en la misma cama muy ancha,con una colcha de plumas blanca hasta que sonó el despertador que daría la hora de marcharte al trabajo, yo continuaría durmiendo cuando tu, sigilosamente, me traerías una bandeja color plata con mi desayuno, esas tostadas de mermelada de fresa que tanto me gustan, tendríamos dos hijos y un perro, toda nuestra vida seria hermosa, pero lo más hermoso sería que yo estaría a tu lado.
Juntos seguíamos soñando con aquel futuro tan cercano, pero a la vez tan lejano, el cual algún día llegaríamos a tener hasta que escuché un ``Te quiero, y quiero estar siempre a tu lado´´ eso me puso muy nerviosa, y entre tartamudeos respondí con un ``yo también cariño, yo también.

No hay comentarios:

Publicar un comentario